28/4/14


Y así eramos nosotros, de darnos más de lo que se permitía y menos de lo que estaba bien. Con sonrisas despeinadas, con amaneceres borrachos y las noches... ¡y las noches!
Que de vaya cosas nos gusta hablar, que somos capaces de querernos por el día y por la noche no tenemos término, que echamos de menos poros, suspiros, pelos, labios, cuerpo.
Y así eramos. Como la ventisca que se nota en las entrañas, como el calor del hielo. IMPREVISIBLE. Y eso me aseguraba aventuras cada día.
Imagina, la mente se disparaba en alarma buscando sueños.
Y así somos, cada día más locos.
Nosotros eramos de mahous en la terraza de un bar, con una tapa, eso sí. Y eramos de cine español y cine europeo, pero el cine americano también. Y asiático. Que me enrollo, somos de cine. Con nuestros puntos de giro, sin finales, pero inesperados los encuentros. Somos de besos a lo Jean Pierre Jeunet y a lo salvaje como Coppola. Así, muy de familia.
Estamos hechos de dinamita, y Nobel ya no estaba para arrepentirse de esa creación.
Galácticos muy de Neil Armstrong, pero de pasitos grandes y decididos. Mira que nos gusta imaginar.
Somos la fotografía en la movida madrileña de García Alix, y somos un poco de Rocknrolla.
Y así teníamos el cielo, como para pisarlo... ¡QUE LO TENÍAMOS AL DADO, AL ALCANCE DE LOS DEDOS!
Que así eramos nosotros, que cuando estábamos bien éramos capaces de mover el mundo.
Y así nos quisimos y nos queremos, con una arquitectura férrea, con un compás de naturaleza y matemáticas.

Nubes de Limón

Nubes de Limón
En esta vida hay que equilibrar esa balanza de la gente que no quiere sonreir.

Limoneros

Vie.

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Los versos de una náufraga que nunca encontró un coco en su isla

Veces que soñé