29/2/12

"Se marchó, y no hubo despedidas. Corazón que anda buscándose la vida"
Y volvemos a lo de siempre, a los besos que no se dan, a las llamadas sin contestar, a los giros de cara cuando vas por la calle, a los cobros revertidos, a los café con leche poco amargos, a las barbies con el pelo corto, a los peluches con el ojo derecho colgando, a las monedas en la mesita de noche, a las cervezas sin tapa, a las tapas sin cerveza, a los teléfonos con telarañas, a los navíos sin vela, a las velas sin llama, a los enfermos sin doctores, a los flexos sin textos, a las chaquetas del frío cuero, a las papeleras a rebosar, a los abrazos con polvo, a los polvos sin pasión, a las sábanas de invierno, a las cajitas sin besos, a las flores sin agua, a los versos sin rima de Benedetti, a contar 25 horas al día por si en uno de esos 60 minutos demás aparece, al Padrino sin Marlon Brando, al ying sin el yang, a Pauline sin su bañera, al agua cálida sin espuma, a los coleccionistas sin sellos.

28/2/12

No me importa que labios quieras bordar, ni que manos quieras en tus bajos, ni que labios quieras en tu ombligo. No me importa que sientas por otras, ni que les digas a escondidas. No me importa si beber Mahou, Heineken, Coronita, Desperados o San Miguel. No me importa si fumas hierbas o si prefieres aire limpio. No me importa que seas del Barça o del Atleti o que no te guste el fútbol. No me importa que me llames de noche, de día, o que no me llames. No me importa que no te sepas el número de escalones y pasos a mi cuarto. Y no me importa que no sepas que tengo un lunar en la ingle. No me importa que me confundas con otras, y que digas que somos parecidas, que son la versión 2.0 de mi. No me importa que bebas café, cola-cao, o un chupito de aguardiente. No me importa que creas o no creas en Dios. No me importa que no creas en mi. No me importa que no valores en grados como te pongo por las noches. No me importa que no tengas dinero o que seas rico por dos días. No me importa que duermas desnudo o vestido. No me importa que lleves pircings o tatuajes, o ambos. No me importa que no hayas visto Cinema Paradiso, ni que hayas visto Big Fish. No me importa el color de tus ojos en la oscuridad o a la luz. No me importa que estudies algo de ciencias o de letras. No me importa que te guste Bucay o Coelho. No me importa que no hayas jugado a los cochecitos o que jugaras a baloncesto. No me importa que estudies de día o de noche, o que no lo hagas. Solo me importa que vueles, y que me hagas a mi elevarme 10 cm del suelo.

26/2/12

Margot vino de nuevo y me dio la buena noticia. Se quedaba. Yo llevaba tiempo sin meterme en cama de extraños, sin irme los domingos sigilosa de cuartos con motivos de coches, fútbol o cine. Llevaba años sin ver posters de películas y fotos de los padres de algunos chicos. Dibujos que él mismo había hecho. Tatuajes debajo del ombligo y en palabras en el pecho. ¡Seguro que no me sale gemir! ¿O eso me salía sólo? ... Ya no recuerdo como se hacía llegar al amanecer con la sonrisa rojiza. Ya no recuerdo como olía la habitación después de un sexo desconocido, nuevo e indagando. Cada vez que una niña me decía "que guapo es ese" yo era la que pensaba "a ese me lo he follado, o sino, esta noche cae". Y ¿dónde cojones quedé mi fuerza de salir a arrasar? . Tú. Te llevaste todas las ganas de luces de neón, de whisky y Rock and Roll, de Zombie Kid y de romper medias con las uñas mientras me suben la falda.

22/2/12


Creo en pocos milagros, creo en algunas casualidades, creo en la gente que se sonroja, creo en el amor de Benedetti por su mujer, creo que, si quieres, puedes palpar las estrellas, creo en los momentos de confesiones, creo eso de que la Luna es celosa, creo que podemos con lo que nos propongamos.
También creo en ti, y cuando me dices que no me quieres, y cuando me dices que no soy nadie, cuando me dices que no valgo mucho y cuando me dices que es mentira lo anterior. Creo en tu capacidad de hacerme reír aun sabiendo que no estás. Creo en tus manos suaves y que es posible sentir escalofríos con un guiño. Creo en la oscuridad solo cuando tú la iluminas. Y a veces también creo que soy una suertuda.
Creo en el olor de las margaritas como medio de relajación y creo que nunca me saldrá un "me quiere" verdadero.
Yo creo en muchas cosas, pero sobre todo creo a ese que esta en el pecho, a veces se encabrita conmigo, y me chilla, pero es porque él más que nadie me conoce. Me susurra cuando tengo que dejarme llevar. Y se ríe cuando me ve desenfrenada. Disfruta de mis espectáculos de Margot. Y sonríe cuando algo que me ha recomendado ha sido buen consejo.

8/2/12

¿Te he dicho alguna vez lo que siento? ¿No? Que mal, me suena que lo hice, pero sino es así, te lo diré. Siento que me tengo que alejar, porque sino lo hago puede que mi vida se caiga cachito a cachito. Y no quiero que seas ese poeta que no hace versos ni con jamón y melón. No quiero que seas ese trovador de la vida que se empeña en sacarme lágrimas cada vez que me dice no. Es hora de que valores, que aunque estemos a cien años luz, tú serás importante en la oscuridad y en blanco y negro.

Creo que nunca ha sido complicado hacerme feliz. Si me conoces bien, sabrás que soy patéticamente sencilla y previsible. No necesito flores, ni dedicatorias de canciones en la radio, ni aviones que escriban mi nombre en el cielo. No pido milagros, porque nunca he visto ninguno. Las sorpresas, cuanto más pequeñas, más bonitas me resultan. Y me vale todo, siempre que sea hecho con amor. Todos los detalles son buenos... Abrazos, sonrisas, fidelidad, cariño, besos de esquimal, notitas escritas en una servilleta, una visita inesperada, un regalo personal, demostrarme cada día lo que me quieres, una foto de tu infancia, sobretodo detalles lindos, un mensaje que me despierte de madrugada... Creo que nada es demasiado costoso si se hace por iniciativa propia y con sentimiento. Eso sí, necesito que todo ello sea incondicional. Solos o rodeados de gente. Aquí y allí. Esa es mi forma de querer y, por lo tanto, es la única forma de sentirme querida.

7/2/12


Noche. ¿Cuántas veces te he hablado de mi noche? ¿Cuántas veces te he llamado en mi noche?. Mis noches se resumen a besos robados, a manos que buscan, a whiskys baratos. Mis noches no tienen que envidiar a ninguna noche, y ninguna noche envidia a las mías. Mis noches son de packs de botellones en los chinos. De limón porque nadie aquí sabe que bebo naranja. Mis noches son caóticas. Mis noches tienen los pies dolidos pues se pusieron tacones que hacen competencia a cualquier escalera de rascacielo. Noches de 8 gramos. Noches de sexo. Noches vividas en menos de tres segundos. Noches por el suelo. Noches en baños de bares arrancando ligas. Mis noches se cuentan en miradas de alegría o de deseo. Mis noches se comparan con ... ¿Qué cojones? Mis noches no se pueden comparar. Mis noches bailando. Mis noches de Rock and Rock. Soy trozos de lluvia y alcohol.

(If you want me, don't play games)



6/2/12


Que no se trata de las veces que te hagan reír, sino de las veces que te hagan llorar. No se trata de las veces que te llevan a la cama, sino de las veces que te pone caliente para decirte que mejor no. No se trata de las colillas que apagues, sino de los cigarrillos que emciendes. No es cuestión de gustos, sino cuestión de culturas. No te salves.

Tenía ganas de presentaros a mis cuatro ángeles.

5/2/12


No permitas que se aleje de ti, pero no la retengas por obligación. Puedes cautivarla día a día con la sonrisa del primer cruce de miradas. Puedes conquistarle el corazón cuando más pesado lo tenga. Puedes llenarla las manos de caricias cálidas, aunque el frío esté de parte del infierno y quiera abrasar el momento. Puedes besarle tierno, tranquilo y pausado y puedes besarle feroz, sin calma y rápido. Viaja por su pecho, descansa en su ombligo y acelera en su entrepierna. Coge sus manos y llévalas por encima de su cuello, atrapa la contra la pared, con una mano agarra sus braguitas y retuercelas como si fuera la manecilla de un reloj. No dejes que se vaya, haz que sienta, haz que nota cada poro de tu piel contra su piel de gallina. Haz que jadee. Y tranquiliza el momento. Suaviza la escena. Acaricia su cara, y dile, que sin ella todo sería diferente, nunca digas que es tu necesidad. Serías egoísta.

2/2/12


No apreciamos las cosas que hacen bien, pero nos detenemos en las cosas que hacen mal. Me enfado cuando no hablo contigo, pero se me olvida darte día a día las gracias por hacerme un hueco. No apreciamos las pequeñas cosas que hacen que sea posible un todo, y nos basamos en los finales tristes de algo cuando no sabemos que ha habido delante. Me irrito cuando dices que soy una pesada, pero es que ¡¡puede que lo sea!!. Nos dejamos llevar por impulsos, tres veces antes de que cante el gallo, y no acertamos.
Casi todo lo que persigo, lo consigo

Nubes de Limón

Nubes de Limón
En esta vida hay que equilibrar esa balanza de la gente que no quiere sonreir.

Limoneros

Vie.

Mi foto
Los versos de una náufraga que nunca encontró un coco en su isla

Veces que soñé