Vuelve. Que a lo mejor se nos pasa el tiempo, que a lo mejor son nuestros últimos problemas, nuestras últimas discusiones.
Vuelve. Que hay demasiada gente que me pregunta por ti, por tus dedos, por tu voz.
Y ven. Ven a la cama, que está fría de las noches que no nos hemos querido abrazar.
Ven a nuestro propio cielo, arrímate, acurrúcate, vuelve.
Que las noches son pantallas sonando y esperando a que digas "voy".
Mostrando entradas con la etiqueta Climas y demás historias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Climas y demás historias. Mostrar todas las entradas
8/12/15
17/12/13
Tenías que ver como lo sentí en ese momento.
Cuando él estaba cualquier cosa me fascinaba. Las calles llenas de hojas secas, y ese coche aparcado cuando arrancó soltó todos los pedacitos como si fuera confeti. ¡Qué manera de celebrar el otoño, joder!.
Él aparecía, y desaparecía, como mi Guadiana.
Tenías que ver como sentí ese momento.
Cuando él no estaba, me fascinaba como las cosas me sentían a mi. No hacía aire, pero las hojas del árbol más cercanas a mi tenían un baile... ¡Joder, ni que sintieran la ventisca que tenía por dentro!.
Tenías que ver como sentí ese momento.
El despertarme y verlo en la cama, yo con las ingles llenas de moratones, él con la espalda llena de arañazos. Y Reverte, el jodido mirón, en la mesa esperando que le tocara a él. ¡Eso era despertarse, con el olor a café y amor en la habitación!.
Pero no tenías que ver como me sentí esta mañana.
Con un arañazo en teta menor, con Nina Simone diciendo que feeling good y yo que poco me podía sentir así. Fue como abrir la ventana para ver que día hace. ¡Un jodido golpe de realidad en la nariz!. Que bastante fría la tenía ya esta mañana de no haberme acurrucado en su ombligo.
Y ahora queda que imagine hasta que vuelvas a llenar los huecos de la cama, de la casa y de mi cuerpo. Que imagine cuando el champú se escapa entre mis dedos por la espalda que es tu mano. En menuda maldita víbora que te vuelves, con lo caliente que te me pones por las noches, y lo frío en la ducha.
Y que los caballos que representan tus dedos tardarán poco en galopar por mis llanuras bélicas.
Cuando él estaba cualquier cosa me fascinaba. Las calles llenas de hojas secas, y ese coche aparcado cuando arrancó soltó todos los pedacitos como si fuera confeti. ¡Qué manera de celebrar el otoño, joder!.
Él aparecía, y desaparecía, como mi Guadiana.
Tenías que ver como sentí ese momento.
Cuando él no estaba, me fascinaba como las cosas me sentían a mi. No hacía aire, pero las hojas del árbol más cercanas a mi tenían un baile... ¡Joder, ni que sintieran la ventisca que tenía por dentro!.
Tenías que ver como sentí ese momento.
El despertarme y verlo en la cama, yo con las ingles llenas de moratones, él con la espalda llena de arañazos. Y Reverte, el jodido mirón, en la mesa esperando que le tocara a él. ¡Eso era despertarse, con el olor a café y amor en la habitación!.
Pero no tenías que ver como me sentí esta mañana.
Con un arañazo en teta menor, con Nina Simone diciendo que feeling good y yo que poco me podía sentir así. Fue como abrir la ventana para ver que día hace. ¡Un jodido golpe de realidad en la nariz!. Que bastante fría la tenía ya esta mañana de no haberme acurrucado en su ombligo.
Y ahora queda que imagine hasta que vuelvas a llenar los huecos de la cama, de la casa y de mi cuerpo. Que imagine cuando el champú se escapa entre mis dedos por la espalda que es tu mano. En menuda maldita víbora que te vuelves, con lo caliente que te me pones por las noches, y lo frío en la ducha.
Y que los caballos que representan tus dedos tardarán poco en galopar por mis llanuras bélicas.
6/11/12
Manos que buscan y no encuentran, pestañas empapadas de sal, orgasmos del cielo, tacto sin miedo. Que las explosiones, mi Vietnam, mi guerra interna, mis sueños volando por los posos de café. Café, que tu boca sabe a café, y tus manos y uñas al terrón que deshacías. Azúcar, que tu cuerpo se espolvoreaba con el mío buscando sintonía. Mozart, Vivaldi y músicos rusos de nombres simpáticos. Bandas sonoras distintas, la nuestra. Me besas y una orquesta empieza alegre en el estómago. Te despides y volvemos a las pestañas con sal. Tienes la capacidad de volverme pequeña, de hacerme grande a la vez, de sentirme un gigante cuando pretendes escapar de algo que comenzó. Pasemos el otoño en una franja que sea invisible, pasemos las mil noches separados para echarnos de menos. Callar, silenciar cada hora del reloj que no estamos juntos, y beber del suave y alimonado recuerdo de whiskys tumbados desnudos en el suelo, mirando el techo de tus ojos.
4/9/12
Tiempo, relativamente y seguramente corto. Suficiente. Tiempo para aprenderte con miradas, con sonrisas, con caricias y besos de buenas noches. Largos domingos echándote de menos abrazado a mi. Navegar sola y acompañada. Saltarme las reglas, romper los esquemas, anular promesas propias. Evaporar cada una de las moléculas que nos separan todas las noches. Dormitar en tus sueños. Preguntar si esto es posible, o si, simplemente, se terminará. Historia la nuestra con nuestro Chernobyl y su explosión que dejó sus mil cenizas flotando en el ambiente. Complicidad y secretos. Que seas del que no quiero escapar, del que no quiero huir, del que me ha dejado querer y me ha dejado sentir.
A ti, y a tus manos, y a tus achuchones fuertes que te dejan sin respiración pero con el aliento de "dame más". A ti y a tus sonrisas mientras descansas y me miras. A tus besos dulces y amargos de Ballantines con naranja. A ti.
A ti, y a tus manos, y a tus achuchones fuertes que te dejan sin respiración pero con el aliento de "dame más". A ti y a tus sonrisas mientras descansas y me miras. A tus besos dulces y amargos de Ballantines con naranja. A ti.
Por hacerme sentir la persona más querida de esta tierra, y por calentarme los pies fríos.
24/5/12
Yo a él no le quiero por como viste, ni por la música que oye.
Tampoco le quiero por su físico, ni mucho menos porque se perfume con colonias caras.
Yo le quiero porque estando con él cualquier cosa me parece buena. Estando con él mis silencios dicen mucho más.
Me gusta su sonrisa, aunque diga que es fea y se la tape. Me gusta ese olor que tiene al dejarse ser el mismo. Me gustan sus manos y el calor que me dan. Me gusta que me haga sudar. Me gusta que entienda que significa llamarse Margot.
Lo que más me gusta de él, sin duda, es que me hace perder el tiempo invirtiéndolo en caricias y risas.
No dejo atrás la forma con la que mira, los ojinos que se le ponen cuando tiene sueño y esos orgullos que nos entran por quien dará ese beso al vernos.
Me gusta que sepa de qué color son las braguitas que llevaba la primera vez que volamos juntos en ese cuarto. Que se asomara a la ventana cuando me iba y verle esa perfección.
Me gusta que a veces recuerde que me quiere y que no quiera perderme. Me gusta que me haga sentir como damos envidia a cualquier pájaro cada vez que estamos juntos, dar envidia a cualquier estrella que se queda floja en brillo.
Me gusta verle sentir. Y que me haga sentir a mi por encima de estas letras.
Me gusta que cada vez que pueda echar la vista atrás, siempre será un viaje por la felicidad.
22.
Etiquetas:
Climas y demás historias,
Primaveras anticipadas
22/4/12
Me he dejado el sueldo en tus besos. Las braguitas por tus manos. Mis silencios por tus risas. Mis noches por las esperas. Mis mañanas por tus caricias. He dejado el calor del verano por el frío del invierno. He dejado lo que pensaba por tu ideología. He querido como nunca había querido.
Me he despertado mil noches soñando conque volvías. He acariciado y olido las sábanas por si era real. He sufrido. Me ha dolido el vaho de la ducha sin ti y que te fueras mientras me duchaba. No he escrito más mensajes en botella, ni he deseado otra cosa que vivir en tu cuarto. He sudado mientras pensaba en ti.
También he escrito mil cartas que residen hechas bolas en la papelera. Me he contagiado de tu risa. He expulsado lágrimas dulces y he cambiado los roles de los colores. He bebido en flores de algodón el agua del rocío con el que te mojabas en sueños. He enumerado días, horas y minutos. He acariciado el sabor de lo amargo, y he olido la textura de los sueños.
Nunca he pensado en nadie fuera de ti, y nunca me he querido encontrar con cualquiera. He sido el verbo en carne. He recordado los arañazos en mis muslos. He sido una desconocida. He cambiado.
https://twitter.com/#!/MMontsee
Me he despertado mil noches soñando conque volvías. He acariciado y olido las sábanas por si era real. He sufrido. Me ha dolido el vaho de la ducha sin ti y que te fueras mientras me duchaba. No he escrito más mensajes en botella, ni he deseado otra cosa que vivir en tu cuarto. He sudado mientras pensaba en ti.
También he escrito mil cartas que residen hechas bolas en la papelera. Me he contagiado de tu risa. He expulsado lágrimas dulces y he cambiado los roles de los colores. He bebido en flores de algodón el agua del rocío con el que te mojabas en sueños. He enumerado días, horas y minutos. He acariciado el sabor de lo amargo, y he olido la textura de los sueños.
Nunca he pensado en nadie fuera de ti, y nunca me he querido encontrar con cualquiera. He sido el verbo en carne. He recordado los arañazos en mis muslos. He sido una desconocida. He cambiado.
https://twitter.com/#!/MMontsee
5/2/12

No permitas que se aleje de ti, pero no la retengas por obligación. Puedes cautivarla día a día con la sonrisa del primer cruce de miradas. Puedes conquistarle el corazón cuando más pesado lo tenga. Puedes llenarla las manos de caricias cálidas, aunque el frío esté de parte del infierno y quiera abrasar el momento. Puedes besarle tierno, tranquilo y pausado y puedes besarle feroz, sin calma y rápido. Viaja por su pecho, descansa en su ombligo y acelera en su entrepierna. Coge sus manos y llévalas por encima de su cuello, atrapa la contra la pared, con una mano agarra sus braguitas y retuercelas como si fuera la manecilla de un reloj. No dejes que se vaya, haz que sienta, haz que nota cada poro de tu piel contra su piel de gallina. Haz que jadee. Y tranquiliza el momento. Suaviza la escena. Acaricia su cara, y dile, que sin ella todo sería diferente, nunca digas que es tu necesidad. Serías egoísta.
2/2/12

No apreciamos las cosas que hacen bien, pero nos detenemos en las cosas que hacen mal. Me enfado cuando no hablo contigo, pero se me olvida darte día a día las gracias por hacerme un hueco. No apreciamos las pequeñas cosas que hacen que sea posible un todo, y nos basamos en los finales tristes de algo cuando no sabemos que ha habido delante. Me irrito cuando dices que soy una pesada, pero es que ¡¡puede que lo sea!!. Nos dejamos llevar por impulsos, tres veces antes de que cante el gallo, y no acertamos.
Casi todo lo que persigo, lo consigo
26/1/12
No creas que es mentira, ¿por qué le crees? ¿Acaso no te ha dicho ya suficientes verdades nulas? ¿No te cansas de seguirle hasta cuando besa otros labios? Ve por ahí, sal, vuela, folla, escóndete en sábanas de lunares, o de la guerra de las galaxias, en sábanas blancas o en sábanas de rayas. Joder, haz que rompan el encaje de tus braguitas negras, y que te quiten las medias a mordiscos. Disfruta. Gasta la paga en vicios caros, y no pienses en ahorros para regalos de cumpleaños en Marzo. Compra Marlboro, y bebe Chivas Regal. Gasta el dinero en ropa interior que te vayan a arrancar dedos inexpertos. Y deja, de una jodida vez, de pensar en eso que llaman amor, que te han pegado palos, y tienes los nudillos feos de llamar a puertas que nunca abrirán, las rodillas desgastadas de pedir perdón por algo que no hiciste, y sarro en los dientes de saborear sus besos.
6/1/12
No sé que me pasa contigo que cada vez que intento olvidarte apareces de nuevo, cuando me echo a los brazos de otro tú me recuerdas que estás y siempre has estado ahí. No sé que extraña manía tienes de hacer que te quiera sin medidas de de longitud, sino en medida de grados centígrados. No sé que ocurre entre nosotros, que cada vez que pienso en ti, los ojos se mi inundan y una sonrisa pequeñita adorna mi cara y mueve mis mejillas. No sé porque cierro los ojos cada vez que dicen tu nombre, o por qué solo recuerdo ese verano en el que fuimos más que amantes, mucho más que queridos y mucho más simples aduladores de la vida. Explícame que pasa por tu mente cuando me ves tan contenta, y así entenderé porque te metes en ello, porque apareces cuando menos te espero, y porque dices que echas de menos hablar conmigo cuando ni tú eres capaz de poner en el móvil la guía por si el dedo te traiciona y me das un simple toque. Dime, dime que es lo que pasa por tu cabeza cuando ves que paseo por las calles sin remordimiento, y porque vuelves como si de algo tuviera que callarme.
21/9/11
-Eres libre, puedes estar con mil tías mientras a mi me dices te quiero, puedes decirselo a ellas, puedes acariciar su pelo, rozar su nariz, despertarlas de sus sueños con un "buenos días, princesa", hacerlas el amor en su portal, gritarlas que por ellas darías todo, mentirles, decirlas la verdad, hacerlas soñar con tus besos...
-Calla de una vez, tú, tú eres aquí la libre, puedes liarte con muchísimos tíos en una noche, decirlos lo que sientes y no decírselo, abrazarlos, mimarlos, esperar a que te despierten, hacerlos volar como me lo has hecho a mi, hacerlos sentir placer... Tú, tú eres la libre... ¿Yo? Yo estoy demasiado atrapado.
30/5/11
Hay noches en las que te despiertas con un calor axfisiante, que no te deja ni respirar. Noches en las que el frío del verano más sosiego entra por la ventana. Noches locas, en las que el móvil no deja de parpadear, y tu no dejas de mirar allá. Noches que no quieres otras miradas que no sean las de él. Noches en las que preferirías haber nacido en otro momento. Noches en las que te gusta quien eres, y que representas. Hay noches de mil colores. Noches con estrellas, y sin ellas. Noches con y sin luna. Noches con alcohol. Noches con párpados pesados. Noches con inmensas ganas de correr. Noches con bebidas light. Noches con nombres inventados. Noches con edades diferentes. Noches. Noches que suspiran por seguir. Noches que derrochan pasiones. Noches que inventan sonidos. Noches de olores a natura. Noches de cielos más claros. Noches de fuegos. Noches de arena. Noches de asfalto. Noches de río. Noches de animales que miran impactantes. Noches con flashes. Noches con silencios serenos. Noches con naranja. Noches con Mahous. Noches. Noches perdidas. Noches aprovechadas. Noches que violan tus sentidos. Noches que aburren. Noches que divierten. Noches de camisas finas. Noche de vestidos. Noche de braguitas rosas. Noches de jazmines. Noche de sed. Noche. Noche perpétua. Noche maldita. Noche escondida en renglones. Noches que seca sus lágrimas. Noches que desperezan. Noches que exaustan. Noches viudas. Noches imaginadas. Noches románticas. Noches de Dios. Noche de Satanás. Noche de dulzura. Noche de amargura. Noche codiciosa. Noche. Noche.
20/5/11
15/5/11
Corríamos por toda la zona de botellón, saltando, locos, descalzos, y entre salto y salto un beso era presenciado por miles de ojos atentos a si caeríamos o no en el abismo de nuevo. Entramos por esa vereda, gris como mis pantalones, verde como tus ojos, negra como la noche.
-No me lleves de la mano, cabrón, que sabes que así me ganas. Tú por tu lado, yo por el mío.
-Son los mismos caminos, señorita. Olvídate de todo lo que ha pasado antes, y limítate a disfrutar.
-Tengo frío.
-Siempre he sido tu abrigo.
Y de nuevo perdidos ante esa locura de bosque artificial, ante las ganas de follar, me perdí en su chaqueta de pana marrón chocolate, y perdí de vista la chaqueta vaquera que tantas metas me pintó.
6/4/11
Estoy descolocada, mi vida se resume en trozos de servilletas sucias, y mi historia comienza con una sonrisa y un llanto. Me han gustado siempre los abrazos tiernos, pero me han gustado más los del reencuentro. Me gusta beber el zumo de naranja recién exprimido, y me gusta beber zumo de limón ya que se me cierran los ojos de acidez. Odio leer libros que no me interesan, y odio tener que estudiar un domingo de Sol. No me gustan los lunes, sí como al resto, pero me encantan los martes. El pájaro que todas las mañanas se pone en la rama del árbol que asoma en mi ventana me cae bien, creo que siempre es el mismo. Me gusta ponerme los altavoces con canciones de los ochenta y me gusta que Coldplay invada el cuarto. Me gusta tirarme dos, tres, cuatro horas en la cama mirando el techo, la pared, las fotos, los recuerdos, reírme de ese pasado. No soy aquí la mujer más vieja del mundo y empiezo diciendo que no soy mujer. Me quiero comprar una guitarra eléctrica, pero voy jodida porque solo sé tocar la flauta dulce. Me gustan los vasos de plástico porque no se enfrían tanto como los de cristal, pero éstos me gustan más en verano porque cuando me aburro me chupo el índice y hago que suene como una copa de vino. Me gusta mi nombre, y me sienta mal que lo escriban sin la te del medio. Me gustan las plumas de faisán, de hecho tengo unas diez en un vaso. Me gusta como era cuando pequeña, y me quiero mucho ahora. No pienso en el físico de las personas, quizá porque no tengo un buen físico, no soy como el resto, ni el resto es como yo. Me gusta pintarme los labios de rojo putón y poner morritos en las fotos cuando el whisky ha atravesado mi piel. Tengo una cajita con una bolsa de pipas vacía que me trae los recuerdos del 2008, y una caja llena de recuerdos, firmas, fotos, corazones, sonrisas que guardé en 2009 y abriré cuando me sienta con más fuerza. Me gusta el cine, y el cine con palomitas cuando estoy con alguien. Me gusta ver películas de miedo con Gema, porque chillamos antes de que pase nada, y me gusta darle la mano cuando veo que viene lo peor (aunque sus uñas se claven como cuchillas en la palma. Me gusta disfrazarme, aunque no por lo que conlleva eso de esconderse. Me gustan las tiritas de dibujos y las braguitas del Oysho. He estado en Londres, Mallorca, Tenerife y nada fuera de la Península. Me gusta historia, pero el peor episodio es el de la colonización. Me emociona la Guerra de la Independencia, y toda la II Guerra Mundial. Adoro los posters, en mi habitación tengo dos, uno de Jimi Hendrix, y otro de Betty Boop. Me gusta la fotografía y el contraste de colores. Me gusta el marrón y el crema, el azul marino y el celeste, y el amarillo y morado. Me gustan los vestidos blancos, y los negros, pero tengo de muchos colores. Me gusta jugar con la cola, echarla en mis dedos, esperar, y despegarla. La pajarita que me regaló Pablo el 24 de Enero del 2010, y la noche en vela con Miquel. Me gusta hablar con desconocidos en las tiendas de fuera. Me gusta hablar del tiempo, y acabar hablando de los nietos de una mujer que espera en el médico. Colecciono tazas, tengo de los Sex Pistols, Elvis Presley, Epi y Blas, España, Starbucks, una foto mía y seguro que me quedo olvidadas. Me gustan las muñecas de porcelana, y cada día cojo más asco a los peluches. Me gusta la plastilina y las conchas del mar.Amo el chocolate, creo que soy chocolainómana. Me voy a hacer 4 tatuajes, uno en el pie con la frase "un vuelo kamikaze a la eternidad", otro en la muñeca con el símbolo de infinito, una golondrina en el talón y otro no lo diré. Para conocerme solo hace falta entenderme, y saber que no camino en falso. Confío fácilmente pero pierdo cuando mienten sobre mi.
1/4/11
Si Marx no hubiese hablado de su lucha de clases. Si Nietzsche no hubiera leído como Zaratustra mataba a Dios. Si la palabra idea en Platón significara plan y no concepto de alma. Si no hubiera valientes en el mundo. Si no supiésemos que la tierra es redonda. Si no viviéramos en países occidentales, toda nuestra historia se resumiría a la subsistencia, a la triste y amarga permanencia de vivir limitándonos a llenar el estómago. Somos lo que somos y como somos gracias a lo que sentimos. A esas cosas que no se explican en renglones de bloggers locos.
28/3/11
2/2/11

Hoy cumple años mi madre, nunca me había propuesto regalarle nada, pero hoy sí. Hoy tenía ganas de darle un ramillete de violetas. La tienda más cercana a mi de flores no disponían de dichas. Pregunté por los jazmines, sí, esos que inundan la casa con un dulce y fresco olor a verano y a noches en vela. No es época de ellos. Y por último los claveles, esos que acompañan con mi casa, el salón verde botella, y las noches oscuras, más aún aquí dentro. Blancos que dan brillo, como el de los ojos de mi madre. Gracias mamá. Te quiero de verdad.
Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
¡Sólo ellas son las santas, sólo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
¡Las que por aliviarme de dudas y querellas,
me sacan las espinas y se las clavan en ellas!
Para el ardor ingrato de recónditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Y cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.
Ellas son las celestes; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas.
Para el dolor, caricias; para el pesar, unción;
¡Son las únicas manos que tienen corazón!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).
Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusión caídas,
¡Las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con terneza!
Alfredo Espino.
Te quiero mamá.
http://www.youtube.com/watch?v=o1UhzRO-S60
http://www.youtube.com/watch?v=zVRN8d2kh1g
Gracias.
14/12/09
La vida es una absurda huida hacia adelante, un correr sin moverse del sitio, jamás dejaremos atrás nuestro pasado y nunca alcanzaremos nuestro futuro, nuestro futuro siempre va un paso por delante de nosotros. Por eso nadie puede saber nada del futuro, y quien diga que sabe algo, miente o sencillamente es un incauto. De todas formas, aquellos para los que el presente son solo las cosas presentes, son unos seres vacíos y resignados que se conforman con poco. Aquellos que intentan alcanzar su futuro... son unos necios. Lo único real es nuestro pasado, somos nuestro pasado, o mejor, somos el recuerdo de nuestro pasado, quizás solo seamos eso... un recuerdo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Nubes de Limón
En esta vida hay que equilibrar esa balanza de la gente que no quiere sonreir.
Limoneros
Vie.
Veces que soñé
- marzo (1)
- febrero (1)
- enero (1)
- enero (1)
- febrero (2)
- diciembre (1)
- noviembre (1)
- abril (1)
- febrero (2)
- diciembre (1)
- noviembre (1)
- septiembre (1)
- agosto (1)
- abril (1)
- enero (1)
- diciembre (1)
- octubre (1)
- mayo (2)
- abril (4)
- marzo (2)
- febrero (2)
- noviembre (4)
- septiembre (1)
- julio (1)
- junio (2)
- mayo (2)
- abril (5)
- marzo (4)
- febrero (10)
- enero (18)
- diciembre (9)
- noviembre (2)
- octubre (7)
- septiembre (7)
- agosto (1)
- julio (3)
- junio (6)
- mayo (10)
- abril (11)
- marzo (10)
- febrero (14)
- enero (3)
- diciembre (2)
- noviembre (1)
- octubre (2)

