25/4/11

Describiría mil cosas, mil situaciones, mil sonidos, mil olores, mil caricias, pero nunca describiría tus besos, solo la sensación de necesidad que tendría después...

23/4/11

Sí, eres mi momento de debilidad..

22/4/11

Aprecio lo que dices, pero más aprecio como metes la mano por debajo de la falda, valiente.

17/4/11

Estoy muy harta de que me digan siempre que ese vestido es corto, de que me digan que me van a doler los pies, y que me digan que no me he peinado. Esta noche he salido con el vestido corto, porque X iba a ir a los botellones, y ese vestido tiene vuelo, esta noche hace aire, se levantará, y él será el único permitido que me diga "ese vestido es corto, y cuando hace aire, se levanta", porque él es el único. Él será el único que me diga, "mañana notarás los pies cansados, y me pedirás que te acerque a casa en coche, no tengo dinero para gasolina, tía" y será la única manera de que me ponga los zapatos planos. Y el pelo lo llevo así porque él me lo peina, enredando sus dedos.

14/4/11

Colecciono sonrisas y tragedias, lo primero a medias por las prisas...
Hace cosa de un año esta canción significó más de lo que esperaba. La verdad, a mi nunca me había dado por escuchar ese tipo de rap, pero la verdad que me gustó. Posiblemente no sea la más indicada para hablar de las sonrisas, posiblemente, no sea la más indicada para hablar de colecciones. Hay gente que colecciona sellos, monedas, tazas, latas, yo colecciono olores, en una cajita metí el olor del primer beso, lo encerré con suma delicadeza, y todos los comparo con él, son distintos, ninguno mejor ni peor, pero diferentes. Me gustó el tercero, y el quinto, aunque el sexto beso que me diste supiese a chocolate, era negro, amargo. Colecciono también objetos sin sentido, todas las tonterías que me encuentro por la calle, incluso algún garbanzo que usé para contarles la historia de garbanzito a mis primos pequeños. Tengo libros de hace más de 90 años, y tengo cuadernos Rubio sin acabar. Los hijos de mi vecino tienen un molino de papel en la ventana, y un día uno de ellos se voló, llegó a la repisa y lo guardo aún. Un sobre con todas las palabras que no dijimos, está demasiado vacío y oscuro. No lo abriré por si se nos ocurre algún día decirnos eso. Tengo conchas de todas las playas a las que he ido, y de Londres frías piedras. De tus manos tengo las huellas grabadas en las sábanas de verano, y en mi tobillo, también en el bote de aceite relajante, sé que te gusta su olor. Ayer me dio por escuchar cuarto sin ventana de Marea, y acabé llorando porque sé cómo se pone el Sol cuando se muere de ganas. Me gustan las palabras experiencia, egocentrismo, aguacate, ganja, especial, silencio, otoño y yo. De pequeña mi libro favorito era siempre te querré, es de un zorro pequeño. Me gustan las rosas, los jazmines, las violetas, y los claveles, no me des margaritas, y no me regales colonias, porque vas a fallar. Con peluches también fallarás. Con tu presencia no. Café 164 en tu salón.

13/4/11

No te dejaré mientras el mundo siga dando vueltas. Cuenta los pasos que hay de tu cama a la mía...
Sí hay algo de real en esta historia, se demuestran en los escalofríos cuando tu mano pasa por mi cuello, siguiendo por la espalda...

12/4/11

Te levantas por la mañana con la alarma esa que ha decido tu amiga poner en el móvil porque es marchosa y te hará pegar un salto... Los cojones...
-Mamá... déjame un poco más, por Dios, que me muero de sueño... Además no tengo ganas de salir ahí, que hace frío...
-¡Montse! tú verás, pero son las siete y media, después llama Selene y le dices que espere...
Saco una mano de las sábanas... ¡Ostia, que frío!. Frunzo el ceño, no quiero levantarme, estoy muy a gustito aquí... Miro el móvil... venga Montse, que no pasa nada, que ahora te calientas en el brasero... Empujo las sábanas, pego un salto, corro por la casa descalza, con las braguitas y la camisa de manga corta, me resbalo al llegar al salón. Me siento en el sillón y me arropo hasta las orejas. Mi desayuno está en la mesa. No quiero cafés a estas horas... Así que como siempre, mi cola-cao me espera. Cuando me lo bebo con el dedo recojo el poco cacao que ha dejado abajo. Es una costumbre que viene desde que bebo el cola-cao yo sola. Con la misma velocidad corro a mi habitación, me pongo los vaqueros más cercanos, corro al salón, me caliento, que frío....
-Mama de verdad ¿es necesario que vaya hoy?
-A ver, hija eso lo sabrás tú...
Me dirijo al baño, donde está mi padre. Se lava la cara, las manos, y mientras un cigarro negro en el lavabo. Apesta el baño. Salgo encogiendo la nariz... Me cambio la camisa... Soy como esa canción de Violadores del Verso que decía "la misma ropa de ayer, será el pijama de hoy" Con el frío que hace por la noche y por la mañana cualquiera se quita lo de arriba. Me cambio pegando tiritones. Me coloco la fría y suave chaqueta de cuero negra. Me lavo la cara a prisa. Cojo la mochila. Llamo a Selene. Salgo. Me enciendo un cigarro. Y de camino te encuentro. Con tus ojos claros alumbrado esta mañana de Abril que tan perra es. Me hierve. Si esta mañana hubieras estado a mi lado, no habría tenido este frío. Ojos que se cruzan. Manos que saludan. Sonrisas que aparecen. Me muerdo el labio. Esta noche te quiero saltando por la ventana, valiente.

11/4/11

Me entra miedo solo de pensar que tengo que elegir... Así que, me llevo las dos opciones para consultarlas con el limonero.

8/4/11

No necesito a nadie que me levante cuando me caigo. O quizá sí.

6/4/11

Estoy descolocada, mi vida se resume en trozos de servilletas sucias, y mi historia comienza con una sonrisa y un llanto. Me han gustado siempre los abrazos tiernos, pero me han gustado más los del reencuentro. Me gusta beber el zumo de naranja recién exprimido, y me gusta beber zumo de limón ya que se me cierran los ojos de acidez. Odio leer libros que no me interesan, y odio tener que estudiar un domingo de Sol. No me gustan los lunes, sí como al resto, pero me encantan los martes. El pájaro que todas las mañanas se pone en la rama del árbol que asoma en mi ventana me cae bien, creo que siempre es el mismo. Me gusta ponerme los altavoces con canciones de los ochenta y me gusta que Coldplay invada el cuarto. Me gusta tirarme dos, tres, cuatro horas en la cama mirando el techo, la pared, las fotos, los recuerdos, reírme de ese pasado. No soy aquí la mujer más vieja del mundo y empiezo diciendo que no soy mujer. Me quiero comprar una guitarra eléctrica, pero voy jodida porque solo sé tocar la flauta dulce. Me gustan los vasos de plástico porque no se enfrían tanto como los de cristal, pero éstos me gustan más en verano porque cuando me aburro me chupo el índice y hago que suene como una copa de vino. Me gusta mi nombre, y me sienta mal que lo escriban sin la te del medio. Me gustan las plumas de faisán, de hecho tengo unas diez en un vaso. Me gusta como era cuando pequeña, y me quiero mucho ahora. No pienso en el físico de las personas, quizá porque no tengo un buen físico, no soy como el resto, ni el resto es como yo. Me gusta pintarme los labios de rojo putón y poner morritos en las fotos cuando el whisky ha atravesado mi piel. Tengo una cajita con una bolsa de pipas vacía que me trae los recuerdos del 2008, y una caja llena de recuerdos, firmas, fotos, corazones, sonrisas que guardé en 2009 y abriré cuando me sienta con más fuerza. Me gusta el cine, y el cine con palomitas cuando estoy con alguien. Me gusta ver películas de miedo con Gema, porque chillamos antes de que pase nada, y me gusta darle la mano cuando veo que viene lo peor (aunque sus uñas se claven como cuchillas en la palma. Me gusta disfrazarme, aunque no por lo que conlleva eso de esconderse. Me gustan las tiritas de dibujos y las braguitas del Oysho. He estado en Londres, Mallorca, Tenerife y nada fuera de la Península. Me gusta historia, pero el peor episodio es el de la colonización. Me emociona la Guerra de la Independencia, y toda la II Guerra Mundial. Adoro los posters, en mi habitación tengo dos, uno de Jimi Hendrix, y otro de Betty Boop. Me gusta la fotografía y el contraste de colores. Me gusta el marrón y el crema, el azul marino y el celeste, y el amarillo y morado. Me gustan los vestidos blancos, y los negros, pero tengo de muchos colores. Me gusta jugar con la cola, echarla en mis dedos, esperar, y despegarla. La pajarita que me regaló Pablo el 24 de Enero del 2010, y la noche en vela con Miquel. Me gusta hablar con desconocidos en las tiendas de fuera. Me gusta hablar del tiempo, y acabar hablando de los nietos de una mujer que espera en el médico. Colecciono tazas, tengo de los Sex Pistols, Elvis Presley, Epi y Blas, España, Starbucks, una foto mía y seguro que me quedo olvidadas. Me gustan las muñecas de porcelana, y cada día cojo más asco a los peluches. Me gusta la plastilina y las conchas del mar.Amo el chocolate, creo que soy chocolainómana. Me voy a hacer 4 tatuajes, uno en el pie con la frase "un vuelo kamikaze a la eternidad", otro en la muñeca con el símbolo de infinito, una golondrina en el talón y otro no lo diré. Para conocerme solo hace falta entenderme, y saber que no camino en falso. Confío fácilmente pero pierdo cuando mienten sobre mi.

1/4/11

Si Marx no hubiese hablado de su lucha de clases. Si Nietzsche no hubiera leído como Zaratustra mataba a Dios. Si la palabra idea en Platón significara plan y no concepto de alma. Si no hubiera valientes en el mundo. Si no supiésemos que la tierra es redonda. Si no viviéramos en países occidentales, toda nuestra historia se resumiría a la subsistencia, a la triste y amarga permanencia de vivir limitándonos a llenar el estómago. Somos lo que somos y como somos gracias a lo que sentimos. A esas cosas que no se explican en renglones de bloggers locos.

Nubes de Limón

Nubes de Limón
En esta vida hay que equilibrar esa balanza de la gente que no quiere sonreir.

Limoneros

Vie.

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Los versos de una náufraga que nunca encontró un coco en su isla

Veces que soñé