23/12/14

Hoy quiero poner el odio a fuego lento, para así darme cuenta de que tan mal huele. Quisiera derretirlo y echarlo a un hervidero de mil cosas que tengo mal pensadas.
Quizá la Navidad me hace pensar como al noventa y nueve por ciento de la población que deberíamos cambiar el lunes, o en año nuevo, o cuando acaben los exámenes, o cuando dejes el vicio.
Darte cuenta de lo mucho que odias es darte cuenta de lo mucho que has dejado atrás.
Y no sé, quizá esta noche no ponga  fuego lento el odio, pero el lunes, o en año nuevo, o cuando acabe el curso, o cuando deje de fumar lo pondré.

Nubes de Limón

Nubes de Limón
En esta vida hay que equilibrar esa balanza de la gente que no quiere sonreir.

Limoneros

Vie.

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Los versos de una náufraga que nunca encontró un coco en su isla

Veces que soñé