19/2/13

Me cocinas con aceite de oliva.


He quemado los recuerdos que ataban los malos pensamientos, he quemados todos los lazos que tenía con cualquier sentimiento que no era el que iluminaba la cara con sonrisa. Y he forjado nuevos pensamientos, nuevos sentimientos. Que los puzles de esta vida no se cuentan en piezas, sino en los matices que cada uno quiere aportar, en las ligas que se rompen cada noche en el baño de un bar y las cremalleras que solo quieren bajar. Que no suspicacias, que ya está todo más que claro. Claro no como el agua, claro como el cieno que se pegan en las suelas de asesinos que esconden sus miradas en gasolineras de carreteras desiertas. Cieno como el que se quema en los ojos una noche de verano o una tarde de lluvia. Por cierto, ¿oyes como repiquetea la lluvia en esta ventana? Parece que es así como lo tenemos que demostrar todo, con un poco de barro y agua estancada. Parece que solo queremos centrarnos en esas creencias irracionales que Albert Ellis nos quiso quitar y seguimos amasando a fuego, a llama viva que se haga cuanto antes. ¿Te lo digo otra vez? No hay suspicacias, no hay disimulo alguno en esta historia que forjamos los que nos disfrazamos de quiénes no somos y creemos que somos así. ¿Ahora te he hecho pensar? Venga, no me jodas con cuentos de niño chico, que sé que mueres por los labios que se vuelven a delinear todos y cada uno de los poros de ese cuerpo.

A mi me gustas con más luz.

12/2/13

Ven a mi en mil colores, ven que te llene las madrugadas de sonrisas, ven, que te cante canciones en las noches de Febrero. Ven a mi cama con el desayuno, ven a soltarme cualquier tontería. Que me quiero llenar de ti, que me he acostumbrado a tenerte a cada minuto que sangra el reloj. Que me has enseñado a ver con dioptrías los males, que no los reconozco. Que vuelvo a rechazar otros abrazos que no sean los que tus manos proporcionan a mi espalda y que jamás (léelo bien) había querido en tantos grados como los que el Sol me calienta. Son meses deseando que llegue cada fin de semana para tenerte en mi colchón de nuevo, meses en los que no he dejado de querer regocijarme en tu pecho, dormir desnuda en tus sábanas de piel.
Y ahora, otro más. Otro mes sin parar de amarte.

Nubes de Limón

Nubes de Limón
En esta vida hay que equilibrar esa balanza de la gente que no quiere sonreir.

Limoneros

Vie.

Mi foto
Los versos de una náufraga que nunca encontró un coco en su isla

Veces que soñé