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10/5/13




Casi siempre en esta vida vivimos en un orgasmos de sensaciones, un violento llegar y volver de mil sensaciones, un silencio que no quiere flotar por las aceras, un silencio que quiere empapar a toda la ciudad que nos rodea. No seguimos ningún tipo de show, seguimos la vida del que se sienta al lado en el autobús, y ese sigue la vida del que le escribe en el móvil. Vivimos rodeados de oscuridad aunque sea un día a las 12 de la mañana sin nubes en Cáceres. 
No entiendes lo que es volar por encima de tus dedos, no te entra en cabeza, y cuando lo consigues, se desmorona y la presión hace que bajes de golpe.
Jodida gravedad, y jodido hermanos Warner que me hicieron creer que los ratones siempre escapaban de los gatos. Y que un correcaminos le volvía loco a un coyote. Nunca me dijeron lo crudo que era tener un vida, por mucho que Irvine Welsh me dijera que eligiera una vida, un trabajo y sobre todo una jodida droga.
Puta yo por elegir la droga de la gente, la de estar rodeada y tenerla y sentirme vacía.
Quizá el globo que se fue volando de entre mis dedos no quiera volver, y mi abuela me lo dijo una vez, que si sigo echando la vista atrás el pasado me adelantará tanto que no habrá como cogerlo de nuevo.

6/4/13

Frío cuando crees que puedes molestar en su cama, frío cuando no llega un mensaje que te diga que todo sigue como antes, frío cuando él no tiene interés por lo que pase, y frío cuando nadie puede entenderte.


[Te quiero, a cualquier distancia]

13/11/12

Atraparse, quedarse en algo, ¿qué digo algo? alguien. Ser quien quiera él que sea, moverme como él quiera, besar como el pida, hacer lo que me pida. Sumisa cuando está, tranquila y apaciguada. Así, así te conviertes cuando quieres a alguien. Dejas de vivir en ti y vives en él, y en sus sueños más amargos. Cuando te atrapas, no sabes ni como salir, ni quieres saberlo.

12/6/12


Créeme. Nunca había sentido lo mismo por alguien, nunca me había evaporado al ver a alguien ser él mismo, y nunca había llenado la cama de recuerdos que me inventaba bonitos. Jamás había sufrido de verdad por amor, y se volvió tenue esta evidencia que todos veían y yo intentaba ocultar. No era un dolor fuerte, pero si que desgarraba a este siniestro corazón, que palpitaba por unas palabras que fueran en voz grave. El amor se había apoderado de mi, y de mis expectativas de vida. Se había aferrado a la idea de que un día tarde o temprano por fin me amaría, por fin me valoraría, o no sé, por fin sería sincero conmigo. Nunca había creído en los príncipes, pero sus buenos días no podía dejar de dárselos, las ganas de que él llegara de entre la multitud, me salvase de la falda corta y ajustada y me hiciera vibrar por cada rincón. Cuando él se acercaba a mi nada tenía sentido, yo no quería otro olor, ni otras manos agarrando mis nalgas, ni otros ojos posados en mis labios. No quería nada que estuviera fuera de él.
Nunca creyó el amor que yo sentía, y jugó a ser fuerte, a no intentarlo, a no confiar en lo que le decía y a creer que era una exagerada. Cada lágrima que brotaba no las oía, ni cada sonrisa al ver como me llamaba de forma cariñosa. Él no tenía ni idea que en mis noches de insomnio yo pensaba en como sería si él estuviera a mi lado, y su respiración suave dormida me tranquilizaría. No sabía que cada vez que me arreglaba pensaba que me diría él si me viera, y si le parecía que iba guapa o fea. Esto era puro, sin contratos, sin necesidad de que me dijera nada, yo le amaba, pese a toda fuerza natural e innatural. Yo quería un mundo en el que solo existiésemos los dos.
No valoró las suplicas, ni los deseos de ser uno, no valoró el sentido de mis palabras, ni valoró nunca lo que tenía guardado para él.

29/2/12

"Se marchó, y no hubo despedidas. Corazón que anda buscándose la vida"
Y volvemos a lo de siempre, a los besos que no se dan, a las llamadas sin contestar, a los giros de cara cuando vas por la calle, a los cobros revertidos, a los café con leche poco amargos, a las barbies con el pelo corto, a los peluches con el ojo derecho colgando, a las monedas en la mesita de noche, a las cervezas sin tapa, a las tapas sin cerveza, a los teléfonos con telarañas, a los navíos sin vela, a las velas sin llama, a los enfermos sin doctores, a los flexos sin textos, a las chaquetas del frío cuero, a las papeleras a rebosar, a los abrazos con polvo, a los polvos sin pasión, a las sábanas de invierno, a las cajitas sin besos, a las flores sin agua, a los versos sin rima de Benedetti, a contar 25 horas al día por si en uno de esos 60 minutos demás aparece, al Padrino sin Marlon Brando, al ying sin el yang, a Pauline sin su bañera, al agua cálida sin espuma, a los coleccionistas sin sellos.

3/1/12

Entiendo que la prefieras a ella. Ella es guapa, tiene un lunar en la cara, el pelo largo, manos bonitas, estudia francés, está a tu lado, compartes gustos, tiene una sonrisa que deslumbra, es diferente y te da todo lo que tú necesitas.
Yo sin embargo soy detestable, soy fea, tengo una nariz chata, los ojos achinados y unos labios pequeños, el pelo corto y despeinado, me muerdo las uñas y estudio la vida, estoy a 2387293123798723821122782 años luz de ti, no soy diferente, normal y típica, y te doy exactamente lo que ya tienes.
Ella escucha música de ahora, yo de antes, ella viste a la moda, y mi estilo es desarraigado a ti, voy siempre hecha un desastre, y mi risa es contagiosa. Nunca la he oído, ni pretendo que coincidamos, pero entiendeme tú ahora. Tengo mil sueños contigo, en mis frases aparece tu nombre escondido día sí, día también. De cada vez que pienso en estar sin ti, me alejo de mi. Sueno algo egoísta.
Lo soy.

6/12/11

Soy un estorbo, una pesada, agobio, molesto, incomodo, fácil de evitar, simple, llana, alegre cada vez menos, me faltan las ganas de reír, no sé que siento, soy predecible, algo estúpida, y bastante incrédula, tonta y poco aceptable, fea y gorda, una puta cría, pero solo quería saber si estabas bien, no un adiós tan pronto...

2/11/11

"-Y ahora, ¡el momento que todos estábamos esperando!".
Pero no apareciste. No sé porque siempre en todos los espectáculos dicen cosas de estilo, y solo te espero a tí, solo espero el día en que llegues. Solo espero el día en que recojas mi mal despertar, te lo lleves lejos y no lo vuelvas nunca de regreso. Los sueños se han ido apelotonando en mi cabeza, sin dejar hueco a la realidad. La música tiene más sentido que antes. Las películas de miedo están relacionadas con tu ausencia. Los silencios de los jilgueros no dicen más palabras impronunciadas por tu boca. La fotografía solo busca tu sombra siempre ligada a la mia. Un sabio dijo que "La vida es un aprendizaje para someternos a constantes renunciaciones, al fracaso continuado de nuestras pretensiones, de nuestras esperanzas, de nuestras facultades, de nuestra felicidad". Razón tenía, fracaso, probabilidad, sobre todo esto último. La probabilidad de que mañana te deje de amar, la probabilidad de volvernos a enamorar, yo de otro y tú de otra, la probabilidad de dejar de sentir por un momento, que este mundo no es el nuestro y aún sabiendolo aprovecharnos de él, seguir guiandolos locos, por lo absurdo, seguir la travesía de las nubes, beber licor, y derramar el agua sobre nuestros ardientes cuerpos en un agosto llameante. "Amar o haber amado: es suficiente" ya lo dijo Victor Hugo y ya lo digo y. Me quedo con el recuerdo flotante en mi memoria, con las manos congeladas en las teclas, y con el frío al saber que no volverás, pero al menos, con el recuerdo de que siempre, no sé como, y esta vez si que no sé con qué pretexto pero lo recuperaré...

15/9/11

Es entonces.

Te has ido, tengo que asumirlo. Una de esas canciones que más he oído en toda mi vida decía "y el amor, se fue volando por el balcón, donde no tuviera enemigos". Sí. Me has dejado tirada. En la mesa más cercana a la ventana de ese bar, que aun conserva el dulce olor a un cigarro rubio que fumaba una señora sentada en la barra, tomando un café solo. Me has dejado y he perdido la cuenta de las veces que busqué en internet que debía hacer en estos casos, buscando vivencias similares. Pero no soy capaz. Tú eras la respuesta que tenía para todo. Y ahora me has dejado con las manos congeladas, con una tostada sin mermelada y con el corazón en los huesos. Ya no me hace falta red bull, ni café, ni coca-cola para mantenerme despierta. Vivo en un insomnio eterno desde que te marchaste y dejaste el leve olor de tu cuerpo en mis sábanas. Ya nada me quita el dolor de cabeza, tú le dabas ese efecto a la pastilla que nadie le da. Me he quedado sin fuerza para echarte de menos, pero con ánimos para seguir amándote. Me quema el aire estos días. La cara empapada en lágrimas. Sí, he vuelto a llorar por ti, creías que era un simple capricho. No suelo esconder mi pena, pero debo hacerlo. Repito. Te has ido. Y sé que esta vez no volverás, no me lo has prometido, solo dijiste adiós, dejaste los cajones de la ropa interior vacíos. Los sueños de una incrédula que creía en el amor pese a todo tiritando de frío...

10/5/11

¿Acaso te has planteado alguna vez que no quiero que te salves de esto? Quiero que dejes atrás todo lo que mañana te pueda perjudicar, quiero que sonrías sin censuras ahora y dentro de diez minutos, quiero que me sigas llamando al móvil como lo hacías los domingos por la tarde, y quiero que me quieras como nunca nadie ha sabido hacer, que esto no lo acabe una tontería, que esto no lo empiece un simple error. Y tendré que pedir perdón.

11/4/11

Me entra miedo solo de pensar que tengo que elegir... Así que, me llevo las dos opciones para consultarlas con el limonero.

3/2/11

Amaba esa dulce sensación de que todos te miran por celos. Me gustaba el silencio que se producía cuando ibas de la mano con él. ¡Qué bonito era el que te dijera te amo, cuando ese local estaba abarrotado de gente que no hacía más que desprender miradas indiscretas! Después no me gustó la sensación de que me miraran, porque no eran celos, era pena. No me gustaba el silencio porque ya no iba de tu mano. No me gustaba que las miradas indiscretas pasaran por mi portal, porque ya no iba a locales. Desde que te fuiste fui difícil de conquistar. Ni un hombre me hacía sentir como tú. Y nadie me había querido echar para adelante... Y llegó él. Con ese pelo negro desafiando a tus ojos verdes, llegó con primaveras metidas en un bolsillo de pana. Y no en el frío cuero que me abrigó. Tenía una sonrisa que evocaba a la Antártida entera de lo claro que era su ser. Nunca llevó botas, pues las deportivas te permiten correr más, y el viento entra por los calcetines. Nunca me ha hecho sentir tristeza bajo el bolsillo donde guardaba un pañuelo, que por cierto tiré. Sabía cuales eran mis flores favoritas, pero sabía mi olor preferido también. Jamás me dio un clavel, sabiendo que hay rosas con jazmines que elevan la esencia. Él sabía que me gustaba escuchar, y estando conmigo nunca puso nada del barrio, ni de los chichos ni ciertos grupos. Siempre dijo que Roberto Iniesta era un inepto, pero le gustaba el solo de guitarra. Al menos eso. Nos gustaba el vino de cartón, pero solo con chucherías dentro. A ti solo te ganaba con ron, y sabes que le odio, donde esté el whisky que me quiten cualquiera más. El tenía el pelo oscuro, como tus sueños... Y nunca me dijo adiós.

31/1/11

Que esta vida es muy puta, y me he vuelto muy mala.




He soñado mucho en esta vida, nadie me había tosido hasta hace unos meses, y ahora evito todo dolor. Con tal de no seguir soñando.

Lo que mueve y lo que apacigua

No sé si en esto soy yo la buena o la mala. Siempre he jugado mis cartas de la mejor forma que he podido, me ha gustado saber apostar mil cuando sabía que tenía cero como uno de probabilidades de ganar. No sé si en este sueño soy yo la que mata o la asesinada, me alegra pensar que es solo un sueño. Me evado de la realidad constantemente, y me encanta que la gente lo haga cuando yo lo hago. Puedo elevar esencias desde lo más alto del ocaso, y deprimir la cara más feliz. Mi sonrisa supera barreras, y muevo montañas con ella, pero cada día se está volviendo más y más simple, más y más puta y vendida.

27/1/11

-

Despedirse. Sin un por qué, porque así lo quiere el destino, o tú, o él.. Despedirse por tu bien, o por el suyo, pero siempre sin quererlo. Despedirse, sin sentido, para volver a mirar atrás algún día y no verle. Despedirse, cansados, otra vez más, de tanto despedirse. Continuar esta vida diciendo al aire “aún le amo”.. Dicen que se necesita un buen principio para enganchar al público, pero yo creo que lo que de verdad importa es el final, un buen final que haga sentir que ha merecido la pena. Que no se precipite y que podamos cambiar si no nos gusta el desenlace. Que vaya poco a poco, que vaya por capítulos. Aunque ese final no nos guste , la vida continúa. Puedes apostar tu vida a una sola carta, si ganas, ganas y si pierdes ten el valor de construir de nuevo tu historia...

A veces la felicidad tira piedrecitas a la ventana de mi habitacion, me intenta avisar de que esta ahí para apollarme, pero anoche me falló...

Quizá.

6/10/09

Un mundo para viajar

Puede que tu olor se valla con el vapor de de la ducha, que tu voz se junte con el sonido de las olas en las rocas, puede que pierda tu rastro una vez más que nada más importe.

Soy nueva en esto...

Nubes de Limón

Nubes de Limón
En esta vida hay que equilibrar esa balanza de la gente que no quiere sonreir.

Limoneros

Vie.

Mi foto
Confundo el cine con la realidad.

Veces que soñé