12/2/13

Ven a mi en mil colores, ven que te llene las madrugadas de sonrisas, ven, que te cante canciones en las noches de Febrero. Ven a mi cama con el desayuno, ven a soltarme cualquier tontería. Que me quiero llenar de ti, que me he acostumbrado a tenerte a cada minuto que sangra el reloj. Que me has enseñado a ver con dioptrías los males, que no los reconozco. Que vuelvo a rechazar otros abrazos que no sean los que tus manos proporcionan a mi espalda y que jamás (léelo bien) había querido en tantos grados como los que el Sol me calienta. Son meses deseando que llegue cada fin de semana para tenerte en mi colchón de nuevo, meses en los que no he dejado de querer regocijarme en tu pecho, dormir desnuda en tus sábanas de piel.
Y ahora, otro más. Otro mes sin parar de amarte.

23/11/12

De las que lo dejan todo por alguien, de las que arriegan las cosas más valiosas. No, no arriego en apuestas no seguras. No apuestos en cosas que no merecerían la pena.
Silencios que no sirven más que para tachar mil papeles y para rallar las servilletas de los bares de Malasaña. Silencios que no merecen una esquela con sentido de alegría, y el peor silencio de todos. Ese que se emiten en orgía de ángeles. Ese.
El silencio que nadie quiere, el silencio de la falta de todo y la sobra de nada. El silencio que no quiere billetes en las ligas y no desea más que la misma y repetida serie de la televisión.
Ese silencio, el que más jode, el que más atracos aguanta, el que soporta los sollozos y te hacen creer fuerte. Silencios que no arriesgan, porque ya lo han perdido todo.

15/11/12

Que lo deje todo por ti, que esté atento, y que rompa las ventanas de todo el 9 de la calle que entra por la Avenida en una ciudad extremeña, que bajen mil quinientas veces los brazos, para amarrarse a tu cintura.

13/11/12

Atraparse, quedarse en algo, ¿qué digo algo? alguien. Ser quien quiera él que sea, moverme como él quiera, besar como el pida, hacer lo que me pida. Sumisa cuando está, tranquila y apaciguada. Así, así te conviertes cuando quieres a alguien. Dejas de vivir en ti y vives en él, y en sus sueños más amargos. Cuando te atrapas, no sabes ni como salir, ni quieres saberlo.

6/11/12

Manos que buscan y no encuentran, pestañas empapadas de sal, orgasmos del cielo, tacto sin miedo. Que las explosiones, mi Vietnam, mi guerra interna, mis sueños volando por los posos de café. Café, que tu boca sabe a café, y tus manos y uñas al terrón que deshacías. Azúcar, que tu cuerpo se espolvoreaba con el mío buscando sintonía. Mozart, Vivaldi y músicos rusos de nombres simpáticos. Bandas sonoras distintas, la nuestra. Me besas y una orquesta empieza alegre en el estómago. Te despides y volvemos a las pestañas con sal. Tienes la capacidad de volverme pequeña, de hacerme grande a la vez, de sentirme un gigante cuando pretendes escapar de algo que comenzó. Pasemos el otoño en una franja que sea invisible, pasemos las mil noches separados para echarnos de menos. Callar, silenciar cada hora del reloj que no estamos juntos, y beber del suave y alimonado recuerdo de whiskys tumbados desnudos en el suelo, mirando el techo de tus ojos.

4/9/12

Tiempo, relativamente y seguramente corto. Suficiente. Tiempo para aprenderte con miradas, con sonrisas, con caricias y besos de buenas noches. Largos domingos echándote de menos abrazado a mi. Navegar sola y acompañada. Saltarme las reglas, romper los esquemas, anular promesas propias. Evaporar cada una de las moléculas que nos separan todas las noches. Dormitar en tus sueños. Preguntar si esto es posible, o si, simplemente, se terminará. Historia la nuestra con nuestro Chernobyl y su explosión que dejó sus mil cenizas flotando en el ambiente. Complicidad y secretos. Que seas del que no quiero escapar, del que no quiero huir, del que me ha dejado querer y me ha dejado sentir.
A ti, y a tus manos, y a tus achuchones fuertes que te dejan sin respiración pero con el aliento de "dame más". A ti y a tus sonrisas mientras descansas y me miras. A tus besos dulces y amargos de Ballantines con naranja. A ti.




Por hacerme sentir la persona más querida de esta tierra, y por calentarme los pies fríos.

26/7/12

Que si me quieres contar cuentos de cómo te ahorcabas en braguitas ajenas los escucharé, me tocaré con ellos, los haré más calientes de lo que imaginabas que fueran. Haré que pases miedo si dejo de arrancarme la piel por tus huesos. Haré que vivas sumergido en este erotismo del que nadie imagina que entramos.

Nubes de Limón

Nubes de Limón
En esta vida hay que equilibrar esa balanza de la gente que no quiere sonreir.

Limoneros

Vie.

Mi foto
Confundo el cine con la realidad.

Veces que soñé