7/2/16

Parece que fue ayer cuando las miradas se cruzaron, cuando las sonrisas se besaron, que hace demasiado tiempo que nuestras siembras de viento salieron a florecer, que la primavera ha llegado y nosotros seguimos con frío, que los abrazos no dicen nada, que las palabras ya no son las de antes, que las miradas ya no se quieren cruzar, que las sonrisas no se quieren besar. 
Y ahora estamos aquí, metidos hasta el fango de tantas cosas que nos quedamos en el tintero. Estamos en la misma situación que sin conocernos, en el fango por no tener calor, en el fango por no tener un cielo que sea nuestro, si no que nuestro propio cielo lo compartíamos con los primeros que nos volvían a besar las sonrisas.
Y tendré que ser sincera. Te echo de menos, echo de menos ese tú que me despertaba con caricias sin distancias. Echo de menos esas fuerzas que mandabas a través de los kilómetros.
Deberías volver, ya te lo he pedido muchas veces, pero esta vez es necesario.

5/2/16

Tendría que hablarte de que las mejores noches han sido contigo hablando, que las mejores tardes eran contigo y una cerveza, que las mejores mañanas tenían algo de ti. 
Tendría que haberte contado que no teníamos tiempo, que no era nuestra historia, más bien historias paralelas.
Debería haberte hecho saber que escucharte era mejor canción que un solo de Hendrix. Y debería haberte contado las veces que te miré en secreto. Debería haberte hablado de los sueños, de las historias que quería formar contigo. Contarte que yo me imaginaba un futuro, o no, me imaginaba un presente lleno de futuros.
Debería haberte puesto sobreaviso que esto iba a pasar. Que era inevitable. Debería haberte contado que soy celosa, que me da miedo que alguien te robe las sonrisas que decías que me debías. Y que me muero porque sigas aprendiendo de los que te rodean. 
Debería haberte contado que eres el desastre natural más fuerte que ha pasado por esta natura. 

8/12/15

Vuelve. Que a lo mejor se nos pasa el tiempo, que a lo mejor son nuestros últimos problemas, nuestras últimas discusiones.
Vuelve. Que hay demasiada gente que me pregunta por ti, por tus dedos, por tu voz.
Y ven. Ven a la cama, que está fría de las noches que no nos hemos querido abrazar.
Ven a nuestro propio cielo, arrímate, acurrúcate, vuelve.
Que las noches son pantallas sonando y esperando a que digas "voy".

19/11/15


Que el fin del mundo nos pille sonriéndonos.

16/4/15

Parece que fue hace más de 10 cuando te escondías en mis sábanas esperando a que te contara los cuentos de barcos navegando en mares de entrepiernas. Y no sé, quizás nuestra historia de batallas y muchos indios se nos fue de la mano, y nos imaginamos que el oeste estaba más lejos.
Y hoy, cuando parece que fue hace más de 10 me doy cuenta de que el oeste lo tenías en tu cintura.
Dime, ¿qué se nos fue de las manos?
¿A qué le teníamos miedo si no a nuestras sombras cuando no había ni luz?

25/2/15

Ciencia de las casualidades.

Han tenido que pasar muchas casualidades para que tengamos la nuestra propia.
Y a mi me ha dado igual eso de que el mundo sea posible, de la galaxia, la vía láctea, el demonio de Laplace, la teoría de la relatividad, el 10 elevado a 40, la teoría del caos, los estudios de la existencia de Dios, la danza de Shiva, el Big Bang, el Big Crunch, el Big Freeze, el gato de Schödinger, la gravedad, el que existan átomos de carbono, las neuronas, la velocidad de la luz, las estrellas, el microcosmos y el macrocosmos.
El que toda la línea evolutiva anterior a nosotros haya tenido la suerte de seguir con vida y dar la carga genética que necesitamos.
Que el espacio y el tiempo fueran en ese momento los idóneos para cruzar las miradas. Y quizá, no sé, el que quedáramos para merendar, o algo.

4/2/15

Vengo de donde no quiero volver y me quedo donde, probablemente, si salgo querré entrar de nuevo.
Un camino, un desvío, una copa de más, un beso equivocado, una mano donde no se debe, el calor inapropiado, sueños que no deberían ni pensarse, sonrisas que llevan a gestos obscenos, oscuridad en la noche, casualidades, o mejor dicho, cosa que buscas que sea casualidad.
Así.
Mirar de reojo a esa chica que se baja las braguitas, o quizá a ese que está ajustando los calzoncillos por encima del pantalón. Mirar y remirar.
Tener una firma guardada en vez de una caricia o una vibración. Eso de que te traten como magia a veces lo olvidamos y pasa lo que pasa, que sales de donde no tenías que haber salido. Y entonces eso, miras y remiras esa firma guardada en el cajón de condones, vibradores, chocolate, una petaca con whisky y algún que otro cigarro por eso de si nos quedamos sin tabaco y no queremos bajar y decidimos pasar el día mirando la constelación de lunares que tiene en el pecho.
Quien sabe, somos muy de bailar entre sábanas y nubes por eso de que "me olvidé de poner en el suelo los pies, ¡Y ME SIENTO MEJOR!". Que bueno, no te sabes muchas canciones de Extremoduro, pero sabes como llevarme a nuestro propio cielo sin chistar.
Así.
Así nos comportamos, como animales que se eligen una y otra vez. Mira que es raro que siempre escojas a la que sabe de cine pero no de ciencias.
Todo, absolutamente todo, un camino, un desvío, una copa de más, un beso equivocado, una mano donde no se debe, el calor inapropiado, sueños que no deberían ni pensarse, sonrisas que llevan a gestos obscenos, oscuridad en la noche, casualidades, o mejor dicho, cosa que buscas que sea casualidad me ha llevado a que me atrapes, sin grillos ni cadenas.

Nubes de Limón

Nubes de Limón
En esta vida hay que equilibrar esa balanza de la gente que no quiere sonreir.

Limoneros

Vie.

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Confundo el cine con la realidad.

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