16/4/13

Para las sonrisas Yann Tiersen, para las nostalgias Édith Piaf, para los ánimos descompuestos Ray Charles, para la cama Yiruma, para soñar tus caricias, para perder el control Chick Corea, para imaginar Jimi Hendrix, para cerrar los ojos Pink Floyd, para volar tus besos, para creer Michel Petrucciani.
Para el Jazz y el Rock no mezcles algo amargo. 
Y entonces llegan las mil dudas que no dirías nunca cuando fumas un cigarrillo, por si el humo entra mal y el acorde de violín pierde la forma original. Y si ese alto de guitarra nos hace perder el ritmo de los pies. Y quizá no sea el momento idóneo para que te diga que en la vida puedes sentir mil canciones que compone el jodido corazón cuando cree que eres tú el que llamará a esa puerta. 
Putas, putas orgías de ángeles que me llaman a la puerta, que no dejan escapar el gemido de uno de ellos por la ventana de la cocina. Que el aceite amasa esos cuerpos y los hace borbotar como buñuelos de viento en el aceite de una sartén de los 90.
Y deja que te diga que en esa calle ya no pasean más ligas negras con adornos navideños desde que tú no quieres pasar la mano por esas nalgas rojas y blancas del frío, y que nadie más ha querido desde que tú sabías como hacerlo y dejaste a todos por debajo de cualquier nivel.
Que salgamos a la calle ya, que hace un día de miedo para poder tumbarse en cualquier acera a pedir cariño, a pedir dinero para un whisky barato o qué coño, para pedirles a todos que vuelvas.

10/4/13

Hay gente que se estudia durante dos o tres años para sacar una oposición. Con ello, es de suponer, que tendrán trabajo asegurado el resto de su vida. Yo me he pasado 19 años esperándote, si a mi me dicen después de 8 meses (dale la vuelta por favor) que esto no es para siempre, que no he luchado lo suficiente, que no llego a tu altura, que no puedo ser nada de lo que gira en tu mundo... Permite que me derrumbe, porque no he encontrado más abrazos como los tuyos, porque no hay mayor alegría que verte dormido en mi pecho y verte furioso en mis bajos. 
Enséñame a ver sin ventanillas, ni cortinas la realidad si tiene que venir, y si es un sueño despiertame que no quiero seguir imaginando y no teniendo. Deja que siga luchando.

6/4/13

Frío cuando crees que puedes molestar en su cama, frío cuando no llega un mensaje que te diga que todo sigue como antes, frío cuando él no tiene interés por lo que pase, y frío cuando nadie puede entenderte.


[Te quiero, a cualquier distancia]

2/4/13

Empiezas a creer que es un sueño cuando sus mejillas se acercan a las tuyas. Cuando sus manos no dejan de posarse en tus manos, y cuando no para de decirte que ha sido especial. Crees que todo eso que te pasa tiene que ser mentira, un sueño tonto del que a veces no quieres despertar. Las mil veces que te dice mientras te haces la dormida que te quiere, y recorre con un dedo tu espalda desnuda, hasta llegar a tu cintura y de tu cintura al cielo. Que te hace tener vértigo en otros lugares que no sean sus caderas, y que te hace volar por encima de cualquier rincón. Y ahí, su foto con un molino de viento, un búho de madera y un cargador de mecheros, una frase con un caramelo de limón y mil noches en que esos ojos han visto esa foto. No hay mayor dulzura que la que provocan los dedos de sus pies calentando mis plantas y mis sábanas, ni mayor amargura que ese olor que deja en todo el jodido armario cuando desaparece a las tres de la tarde. La luz no quiere entrar en la habitación desde que hizo una foto a la ventana, y el frescor se queda entre el humo que se prende a las paredes. No hay mayor libertar que cuando tú me abrazas, ni siquiera hay libertad cuando tengo aire en los pulmones.

23/3/13

Si perdiéramos las ocho sonrisas distintas que tenemos los dos, el supuesto de superposiciones se perdería con ellas. Y ojalá que entiendas que las manos que teclean, son las mismas que se arrancan las lágrimas cuando no estás. Que no hay silencio más malo que silencio sin sonrisa sonora tras un beso. Que las suspicacias que nos llevan a criar la frescura de mil caricias nos hacen perder las ubicaciones de mil estadios de cine. 
Y ahí nos encontramos, en las puertas de algodón de la locura, entrando sin censuras, sin barritas negras y sin difusiones. O sí. Quizá difusiones muchas.
Y ahí nos encontramos. Otra vez. 
Los dos en un cuento de algún pintor al trazar un papel. O yo que sé. Dime algo con lo que seguir palpando estas letras, que si tu no estás se puede perder ilusión en cuentos de una fotografía.

2/3/13

La vida con miedo tiembla si no estás conmigo. 
Siete meses.

19/2/13

Me cocinas con aceite de oliva.


He quemado los recuerdos que ataban los malos pensamientos, he quemados todos los lazos que tenía con cualquier sentimiento que no era el que iluminaba la cara con sonrisa. Y he forjado nuevos pensamientos, nuevos sentimientos. Que los puzles de esta vida no se cuentan en piezas, sino en los matices que cada uno quiere aportar, en las ligas que se rompen cada noche en el baño de un bar y las cremalleras que solo quieren bajar. Que no suspicacias, que ya está todo más que claro. Claro no como el agua, claro como el cieno que se pegan en las suelas de asesinos que esconden sus miradas en gasolineras de carreteras desiertas. Cieno como el que se quema en los ojos una noche de verano o una tarde de lluvia. Por cierto, ¿oyes como repiquetea la lluvia en esta ventana? Parece que es así como lo tenemos que demostrar todo, con un poco de barro y agua estancada. Parece que solo queremos centrarnos en esas creencias irracionales que Albert Ellis nos quiso quitar y seguimos amasando a fuego, a llama viva que se haga cuanto antes. ¿Te lo digo otra vez? No hay suspicacias, no hay disimulo alguno en esta historia que forjamos los que nos disfrazamos de quiénes no somos y creemos que somos así. ¿Ahora te he hecho pensar? Venga, no me jodas con cuentos de niño chico, que sé que mueres por los labios que se vuelven a delinear todos y cada uno de los poros de ese cuerpo.

A mi me gustas con más luz.

Nubes de Limón

Nubes de Limón
En esta vida hay que equilibrar esa balanza de la gente que no quiere sonreir.

Limoneros

Vie.

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Confundo el cine con la realidad.

Veces que soñé