Tengo la mesa llena de chapas de cervezas, una Ray Ban sin funda, un ambientador sin estrenar, una botella de whisky barato, un regalo que no termino de enviar, una carta que no termino de escribir. Tengo la rosa que me regalaste en Noviembre, seca, pero viva. También tengo una dieta que me mandaron y que una vez intenté seguir pero cada vez que vienes me traes azúcar en tu saliva y me olvido.
Por debajo de todo eso, o mejor, por encima de todo eso, está la toalla que usaste el último fin de semana que viniste, están tus calzoncillos a cuadros y la camiseta con la que duermo, no sé. Será que quiero que se impregne el olor de tu cuerpo.
No me apetece cambiar de sábanas, jodida vaga y jodida melancólica, porque quizá siendo pocas cosas las que olvidas no quiero que se esfumen. No he cerrado la película que dejamos a medias para seguirla cuando vengas. Y sobre todo, no abro el cajón de la mesita que los consoladores me harán sarcasmos y pocos orgasmos.
Que la mierda de luz que entra por la ventana no tiene que ver con la que entra los días que estuviste. ¡ Y ESO QUE ESTABA NUBLADO!
No quiero que te vayas tan pocas veces, quiero que sean más fines de semanas roncando y menos semanas esperando. No sé porqué motivo me he acostumbrado a tus labios en mi espalda, y no quiero dejar de sentirlos.
22/5/13
10/5/13
Casi siempre en esta vida vivimos en un orgasmos de sensaciones, un violento llegar y volver de mil sensaciones, un silencio que no quiere flotar por las aceras, un silencio que quiere empapar a toda la ciudad que nos rodea. No seguimos ningún tipo de show, seguimos la vida del que se sienta al lado en el autobús, y ese sigue la vida del que le escribe en el móvil. Vivimos rodeados de oscuridad aunque sea un día a las 12 de la mañana sin nubes en Cáceres.
No entiendes lo que es volar por encima de tus dedos, no te entra en cabeza, y cuando lo consigues, se desmorona y la presión hace que bajes de golpe.
Jodida gravedad, y jodido hermanos Warner que me hicieron creer que los ratones siempre escapaban de los gatos. Y que un correcaminos le volvía loco a un coyote. Nunca me dijeron lo crudo que era tener un vida, por mucho que Irvine Welsh me dijera que eligiera una vida, un trabajo y sobre todo una jodida droga.
Puta yo por elegir la droga de la gente, la de estar rodeada y tenerla y sentirme vacía.
Quizá el globo que se fue volando de entre mis dedos no quiera volver, y mi abuela me lo dijo una vez, que si sigo echando la vista atrás el pasado me adelantará tanto que no habrá como cogerlo de nuevo.
16/4/13
Para las sonrisas Yann Tiersen, para las nostalgias Édith Piaf, para los ánimos descompuestos Ray Charles, para la cama Yiruma, para soñar tus caricias, para perder el control Chick Corea, para imaginar Jimi Hendrix, para cerrar los ojos Pink Floyd, para volar tus besos, para creer Michel Petrucciani.
Para el Jazz y el Rock no mezcles algo amargo.
Y entonces llegan las mil dudas que no dirías nunca cuando fumas un cigarrillo, por si el humo entra mal y el acorde de violín pierde la forma original. Y si ese alto de guitarra nos hace perder el ritmo de los pies. Y quizá no sea el momento idóneo para que te diga que en la vida puedes sentir mil canciones que compone el jodido corazón cuando cree que eres tú el que llamará a esa puerta.
Putas, putas orgías de ángeles que me llaman a la puerta, que no dejan escapar el gemido de uno de ellos por la ventana de la cocina. Que el aceite amasa esos cuerpos y los hace borbotar como buñuelos de viento en el aceite de una sartén de los 90.
Y deja que te diga que en esa calle ya no pasean más ligas negras con adornos navideños desde que tú no quieres pasar la mano por esas nalgas rojas y blancas del frío, y que nadie más ha querido desde que tú sabías como hacerlo y dejaste a todos por debajo de cualquier nivel.
Que salgamos a la calle ya, que hace un día de miedo para poder tumbarse en cualquier acera a pedir cariño, a pedir dinero para un whisky barato o qué coño, para pedirles a todos que vuelvas.
10/4/13
Hay gente que se estudia durante dos o tres años para sacar una oposición. Con ello, es de suponer, que tendrán trabajo asegurado el resto de su vida. Yo me he pasado 19 años esperándote, si a mi me dicen después de 8 meses (dale la vuelta por favor) que esto no es para siempre, que no he luchado lo suficiente, que no llego a tu altura, que no puedo ser nada de lo que gira en tu mundo... Permite que me derrumbe, porque no he encontrado más abrazos como los tuyos, porque no hay mayor alegría que verte dormido en mi pecho y verte furioso en mis bajos.
Enséñame a ver sin ventanillas, ni cortinas la realidad si tiene que venir, y si es un sueño despiertame que no quiero seguir imaginando y no teniendo. Deja que siga luchando.
6/4/13
2/4/13
Empiezas a creer que es un sueño cuando sus mejillas se acercan a las tuyas. Cuando sus manos no dejan de posarse en tus manos, y cuando no para de decirte que ha sido especial. Crees que todo eso que te pasa tiene que ser mentira, un sueño tonto del que a veces no quieres despertar. Las mil veces que te dice mientras te haces la dormida que te quiere, y recorre con un dedo tu espalda desnuda, hasta llegar a tu cintura y de tu cintura al cielo. Que te hace tener vértigo en otros lugares que no sean sus caderas, y que te hace volar por encima de cualquier rincón. Y ahí, su foto con un molino de viento, un búho de madera y un cargador de mecheros, una frase con un caramelo de limón y mil noches en que esos ojos han visto esa foto. No hay mayor dulzura que la que provocan los dedos de sus pies calentando mis plantas y mis sábanas, ni mayor amargura que ese olor que deja en todo el jodido armario cuando desaparece a las tres de la tarde. La luz no quiere entrar en la habitación desde que hizo una foto a la ventana, y el frescor se queda entre el humo que se prende a las paredes. No hay mayor libertar que cuando tú me abrazas, ni siquiera hay libertad cuando tengo aire en los pulmones.
23/3/13
Si perdiéramos las ocho sonrisas distintas que tenemos los dos, el supuesto de superposiciones se perdería con ellas. Y ojalá que entiendas que las manos que teclean, son las mismas que se arrancan las lágrimas cuando no estás. Que no hay silencio más malo que silencio sin sonrisa sonora tras un beso. Que las suspicacias que nos llevan a criar la frescura de mil caricias nos hacen perder las ubicaciones de mil estadios de cine.
Y ahí nos encontramos, en las puertas de algodón de la locura, entrando sin censuras, sin barritas negras y sin difusiones. O sí. Quizá difusiones muchas.
Y ahí nos encontramos. Otra vez.
Los dos en un cuento de algún pintor al trazar un papel. O yo que sé. Dime algo con lo que seguir palpando estas letras, que si tu no estás se puede perder ilusión en cuentos de una fotografía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Nubes de Limón
En esta vida hay que equilibrar esa balanza de la gente que no quiere sonreir.
Limoneros
Vie.
Veces que soñé
- marzo (1)
- febrero (1)
- enero (1)
- enero (1)
- febrero (2)
- diciembre (1)
- noviembre (1)
- abril (1)
- febrero (2)
- diciembre (1)
- noviembre (1)
- septiembre (1)
- agosto (1)
- abril (1)
- enero (1)
- diciembre (1)
- octubre (1)
- mayo (2)
- abril (4)
- marzo (2)
- febrero (2)
- noviembre (4)
- septiembre (1)
- julio (1)
- junio (2)
- mayo (2)
- abril (5)
- marzo (4)
- febrero (10)
- enero (18)
- diciembre (9)
- noviembre (2)
- octubre (7)
- septiembre (7)
- agosto (1)
- julio (3)
- junio (6)
- mayo (10)
- abril (11)
- marzo (10)
- febrero (14)
- enero (3)
- diciembre (2)
- noviembre (1)
- octubre (2)


